sábado, 27 de noviembre de 2010

Sólo un camino llega a la COP 16. (27 Noviembre 2010)

Al llegar al aeropuerto no vi algún letrero de bienvenida o el decálogo contra el cambio climático, solo un pequeño poster que se perdía entre los anuncios de publicidad convencional. Por lo menos en la zona de llegadas nacionales el viernes aún no se respiraba la COP 16. Desde la reunión de Poznan (COP 14) se rumoraba que México sería sede para COP 16; en el inter hubo una competencia con Perú, finalmente la COP fue para México. En el 2010 hubo muchos cambios sobre la marcha para la organización de la COP;  al principio estuvo a cargo de la Secretaría de Turismo y después estuvo coqueteando con la de Medio Ambiente y Recursos Naturales hasta que quedó en la de Relaciones Exteriores. Esperemos que esto no se vea reflejado en la organización.

Aún no contaba con mi gafete de participante así que no esperaba contar con un servicio de transporte gratuito. Tomando providencias investigué que la mejor forma de llegar a mi hotel desde el aeropuerto era tomando un autobús que sale cada hora; esperé por cuarenta minutos el siguiente servicio. En este tiempo platique con un paramédico que estará presente durante la conferencia, me comentó que esperan manifestaciones y que tendrán preparados decenas de puestos de socorro para cualquier eventualidad. También mencionó que una ventaja de las sedes oficiales es que es muy fácil restringir el acceso a ellas, entonces se reduciría el riesgo de que alguna manifestación se saliera de control por lo menos cerca de la zona donde se realizarán las negociaciones. Las sedes de la COP 16 son el Cancun Messe –un centro de convenciones- y el Hotel Moon Palace. Ambos están situados aproximadamente a 10 km de la ciudad de Cancun, y aproximadamente 40 km de Playa del Carmen sobre la Riviera Maya. Solamente cuentan con un acceso por la carreta federal 307.

Para que los negociadores puedan hacer su trabajo, primero deben llegar al lugar puntualmente y de preferencia de buen humor. En Copenhague la comida fue famosa entre los pasillos por su monotonía, en general fue mala; hace un año más de alguno mencionaba en son de broma que la mala comida, el frío, la lentitud para el ingreso y la distribución interna del lugar –que provocaba que los pasillos estuvieran siempre saturados-  influyeron en que no se hayan alcanzado más acuerdos.

El día de hoy (sábado) fui al Cancun Messe para registrarme y obtener mi gafete, afortunadamente no había filas y el proceso duró sólo un par de minutos. Los stands estaban vacíos y ya etiquetados mostrando el nombre de las organizaciones y países que estarán presentes. El salón de cómputo donde los delegados, periodistas y negociadores se mantendrán en contacto con sus países de origen también ya está en funcionamiento; en esencia la organización y distribución internas no son muy distintas a las de las COPs anteriores. Sin embargo en la parte exterior, aunque espero estar equivocado, creo que la logística de transporte será un problema.

El transporte público en la región es modesto, consiste en los autobuses foráneos (p.e. ADO), las combis o vans (colectivos) y taxis. Como asistentes acreditados estos servicios no son gratuitos, esto es señal que no se realizó un acuerdo con ellos por parte del comité organizador. Había también la propuesta de un país europeo para donar bicicletas y que parte de los traslados fueran por este medio, sin embargo al no contar con la infraestructura, cultura y condiciones de seguridad suficientes esta opción fue desechada.  La solución fue crear nueve rutas de autobús exclusivo que van desde los lugares sede hasta hoteles “oficiales” seleccionados; la mayoría son grandes hoteles de corporativos transnacionales. Quienes no hayan llegado a estos hoteles “oficiales” deberán absorber los costos para llegar a ellos; además no hay rutas gratuitas que lleguen hasta Playa del Carmen.

Las rutas de autobuses correrán cada media hora –por lo que vi hoy, será un autobús normal por ruta con capacidad aproximada de 50 pasajeros-. La puntualidad dependerá tanto del tráfico como de la presencia de retenes de seguridad en la carretera. Somos alrededor de 16,000 personas acreditadas. Si todos quisiéramos llegar a la misma hora a la sede –y puesto que todas las rutas confluyen al Messe-, harían falta más de 300 camiones; esto sin contar a manifestantes no acreditados. Parece que el servicio de autobuses gratuitos será insuficiente.

Tampoco será fácil llegar en un auto propio, o rentado y entrar a las sedes –lo que supongo que será fuertemente controlado-. Ya el viernes había autos estacionados junto a la carretera y había vallas para proteger los accesos al lugar. No hay paraderos para las combis, taxis o autobuses foráneos –ni de Norte a Sur ni de Sur a Norte-. Además el Messe está sobre la parte Oeste de la carretera, esto significa que quienes lleguen del Sur (Puerto Morelos y Playa del Carmen) deberán ya sea ir hasta el retorno siguiente y dar vuelta en “U” afectando la circulación en ambos sentidos o deberán bajarse del lado Este de la carretera y de alguna forma cruzar la carretera de cuatro carriles incluyendo las vallas que ya están puestas; no hay paso peatonal. El personal clave  como negociadores o algunos miembros de las delegaciones oficiales serán trasladados en vehículos a parte (p.e. Vans, Sprinters, etc); es tal la demanda de estos transportes que incluso se considera llevar vehículos de empresas de transporte privado de lugares tan lejanos como Guadalajara.

La forma en que este planteado el transporte para la COP me parece que no es incluyente ni plural como se mencionó en un principio. Se puede anticipar que la mayor derrama económica directa será absorbida por los grandes corporativos hoteleros por lo que el impacto en la economía local será muy diferenciado. Cuando no estén en las sedes oficiales los participantes estarán aislados en sus hoteles, con muy pocos sitios comunes alternativos de encuentro. Qué lástima pues esto reduce las oportunidades para negociaciones informales; no faltan las leyendas que se escuchan en los pasillos de las COP que algunas partes de los acuerdos se  han logrado cuando el negociador A se encontró casualmente con el B en un restaurante y dirimieron sus diferencias. Finalmente el problema de transporte público/colectivo no es privativo para la COP 16 sino es un reflejo de nuestras prácticas y políticas a nivel nacional; ya lo dijo nuestro presidente hace unas semanas, México es campeón mundial en producción de autos. Es difícil mitigar el cambio climático así, el transporte ya representa el 20% de las emisiones de nuestro país. Mañana, domingo hablaremos de por qué Copenhague no fue (del todo) un fracaso.

Más información:





viernes, 26 de noviembre de 2010

Rumbo a la COP 16. (Viernes 26 de Noviembre 2010).


Mi vuelo está a punto de aterrizar en Cancun. Afortunadamente es la tercera COP a la que tengo oportunidad de asistir por motivos de la investigación y proyectos en los que participo. Hace dos años la COP 14 fue en Poznań, Polonia.  En aquella ocasión viajamos de noche desde Holanda en tren en el cual dormimos como antes podíamos hacerlo al viajar en el pullman entre Guadalajara y la Ciudad de México. Llegamos a Poznań, desde la estación la recepción fue cálida por parte de los voluntarios que nos indicaron a dónde dirigirnos para registrarnos y poder entrar al World Trade Center (WTC) donde se desarrolló la conferencia. La COP14 ciertamente generó beneficios económicos para la ciudad, esto fue evidente, pues en un cierto punto meses antes de la conferencia ya no había habitaciones disponibles para los asistentes así que se creó un sistema por el cual residentes locales rentaban sus casas y apartamentos para el hospedaje de los participantes, así fue como nos hospedamos en un departamento situado en un décimo piso. El hecho de contar con un gafete de asistente a la conferencia, nos dio derecho a utilizar gratuitamente el sistema de transporte público de la ciudad, una red de tranvías eficientes y que nos trasladaban cómoda y rápidamente por toda la ciudad. A la COP 14 asistimos 12,000 personas aproximadamente, 4,000 más que lo esperado por el comité organizador.

Hacía frío en Polonia pero había optimismo en que las negociaciones avanzarían para definir el futuro del Protocolo de Kioto y de la estrategia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por deforestación y degradación forestal (REDD). No había tanta presión ni se le prestó tanta atención a la cumbre en los medios; de hecho no hubo grandes manifestaciones o protestas en Poznań, mucho menos violencia ni detenidos. Recuerdo que se colocaron estatuas de hielo que se colocaron en el WTC para mostrar los efectos del calentamiento global. La reunión de Poznań se veía más como un paso intermedio entre la anterior reunión de Bali (COP13) y la posterior a desarrollarse en Copenhague, Dinamarca (COP15). La de Copenhague era la reunión donde se esperaban resultados concretos como compromisos específicos de reducción de emisiones que sustituyan los del Protocolo de Kioto después del 2012 y un avance sustancial la implementación de REDD.

Al año siguiente a finales del 2009, la COP15. En esta ocasión nos transportamos en auto desde Holanda. Rentamos un auto porque un grupo de la Universidad liderado por la investigadora Margaret Skustch realizó un evento paralelo para presentar los resultados de un proyecto de monitoreo comunitario de bosques y mitigación del cambio climático con participantes de países de África, Asia, Oceanía y America Latina; así que fue necesario llevar una cantidad importante de materiales impresos y de divulgación. Nos tomó poco más de medio día realizar el viaje. Al igual que en Poznań la oferta de hospedaje fue insuficiente en la ciudad, por lo que nos hospedáramos en un hotel de la vecina ciudad Sueca de Malmö. De nuevo el servicio de transporte gratuito fue excelente e incluyó los servicios de tren, metro y autobuses entre las dos ciudades de los dos países. La tensión aumentó en Copenhague, no se lograron los resultados esperados respecto al establecimiento de compromisos de reducción de emisiones  y REDD continuó avanzando. Hubo tensiones también por la logística del evento; se acreditó a más de 25,000 personas aún cuando el recinto tenía un cupo solamente de 18,000. Hubo muchas más manifestaciones, activismo y protestas que el año anterior en Polonia. Cuando el 12 de diciembre miles de personas marchaban rumbo al lugar de la conferencia (Bella Center) se suscitaron disturbios que terminaron con la intervención policiaca y la detención de alrededor de mil personas. Como resultado de estas situaciones durante la segunda semana de las negociaciones solamente se permitió el acceso a las delegaciones oficiales de los países y no a observadores (ONGs, Universidades, etc.). De último momento se presentaron los “Acuerdos de Copenhague” que serían considerados por la Convención, pero no han sido ratificados ni son vinculantes; sin embargo estos “Acuerdos” ponen el precedente de sentar en la misma mesa de negociaciones a los países que generan la mayor cantidad de emisiones de GEI (p.e. Estados Unidos, China, India, Brazil) para comprometerse a tomar medidas para que el calentamiento del planeta no exceda los 2°C.

En esta ocasión mi interés se centra en la evolución de REDD y las implicaciones que pueda tener para la conservación y la biodiversidad; pero estaré pendiente de cualquier acontecimiento o logro importante que ocurra ya sea en las negociaciones oficiales, en los eventos paralelos dentro de las sedes oficiales, los eventos fuera de las sedes oficiales –abiertos a todo el público- y las manifestaciones. Mañana me tocará ir a la sede del evento para registrarme y recoger el gafete oficial.

Poznań
Más Información sobre:
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la evolución de las COP:
Figuras de Hielo en Poznan
Los Acuerdos de Copenhague:
Las manifestaciones del 12 de Diciembre de 2009 en Copenhague



sábado, 19 de junio de 2010

Ecología tapatía y calidad del aire (publicado en Mural, 19 Junio 2010)

 En la página 218 del libro Ecología de Michael Begon se describe el experimento desarrollado por Bellows en 1981 para estudiar cómo cambia la supervivencia de una especie (escarabajo de la harina), dependiendo de la cantidad de individuos que tienen una cantidad fija de recursos (alimento). Bellows puso en varios tubos de ensayo la misma cantidad de alimento y en cada tubo colocó diferentes cantidades de huevecillos del escarabajo; después de un tiempo contó el número de escarabajos que se habían convertido en adultos y cuántos morían. En los tubos donde puso pocos huevecillos los individuos crecieron normalmente: la tasa de mortalidad (el porcentaje que moría antes de llegar a adulto) era baja y constante.  Sin embargo al aumentar la densidad inicial de individuos la tasa de mortalidad aumentó: había menos alimento y la competencia por los recursos aumentaba. Si la densidad era demasiado alta, el grado de competencia era tal que ningún escarabajo llegaba a ser adulto: eran tantos los huevecillos en relación a los recursos disponibles que el alimento se agotaba antes de que alguno de ellos llegara a ser adulto.

Lo útil de la Ecología es que los patrones que vemos en una escala micro pueden aplicarse en una escala macro. En esencia el planeta es un tubo de ensayo con recursos limitados, igual que nuestro país y ciudad. Los pozos petroleros tienen una cantidad fija de combustible que tarde o temprano agotaremos; Chapala o el Acuífero de Tesistán tienen una cantidad finita de agua; el drenaje de la ciudad tiene una capacidad máxima que al ser rebasada se desborda y provoca inundaciones; las calles de nuestra ciudad tienen una superficie donde no cabe más que cierta cantidad de autos antes de volverse intransitables; la atmósfera puede recibir una determinada cantidad de contaminantes antes de volverse peligrosa para la salud. Por esto la administración del agua, la energía, el espacio urbano, el control de la contaminación y en general de los recursos naturales, es fundamental para la prosperidad de una sociedad. Civilizaciones enteras como la de la Isla de Pascua fracasaron por ignorar y sobrepasar la capacidad de carga que le permitían sus recursos naturales.


El 9 de Junio pasado fue el día con la tercera peor calidad del aire en la ZMG desde que se tiene registro (Milenio, 10/06/10). El ozono llevó los puntos IMECA a 255 en la estación Vallarta. Esto fue producto de la alta emisión de gases de combustión de automóviles en conjunción con condiciones atmosféricas desfavorables. La falta de viento produjo que sufriéramos de forma aguda los efectos de la contaminación que cotidianamente generamos. ¿Causas, además de la falta de viento? En Jalisco el consumo de combustibles y por ende sus emisiones aumentaron 60% en veinte años (SENER). En la ZMG el número de automóviles particulares se triplicó al pasar de aproximadamente 360,000 en 1992 a más de 1.1 millones en 2008 (Anuarios Estadísticos Jalisco INEGI). ¿Soluciones? No podemos triplicar la superficie de las calles en la ZMG con segundos y terceros pisos, debemos contaminar menos. La elección de los ciudadanos por el auto es la respuesta a la falta de un sistema eficiente, seguro, confiable y competitivo de transporte colectivo; a la falta de infraestructura para que opciones de movilidad no motorizada sean seguras y accesibles en toda la ciudad; y al caótico crecimiento urbano que induce el crecimiento poblacional en zonas sin servicios aumentando así la necesidad de transportarnos (número y distancia de viajes). Cualquier estrategia de movilidad que quiera mejorar la calidad del aire debe mostrar metas de cuánto pretende reducir el consumo de combustible y el uso del auto; más allá de discursos y planes, la inversión en infraestructura para transporte colectivo y movilidad no motorizada en comparación con la inversión vial “tradicional” dirán el grado de seriedad con que estas opciones son consideradas. Mientras la política ambiental espera para ser tomada en serio –de la cual la calidad del aire es sólo un tema- seguiremos viviendo este experimento hasta saber cuántos autos, casas y población puede soportar el entorno de nuestra frágil zona metropolitana de Guadalajara.

viernes, 15 de enero de 2010

Curva de costos para proyectos de reforestación/forestación para captura de carbono. (Publicado en Ecological Economics, Enero 2010)

Título del Articulo:
Analysis of the carbon sequestration costs of afforestation and reforestation agroforestry practices and the use of cost curves to evaluate their potential for implementation of climate change mitigation.

Abstract:

Carbon sequestration in forest sinks is an important strategy to remove greenhouse gases and to mitigate climate change; however its implementation has been limited under the Clean Development Mechanism of the Kyoto Protocol which has not created the incentives for widespread implementation. The objective of this paper is to analyze the sequestration costs of agroforestry afforestation and reforestation projects (ARPs) following a partial market equilibrium using average cost curves and economic break even analysis to identify the supply costs. The modelling done in this work contrasts the voluntary and clean development mechanism transaction costs. Data is based on the voluntary project, Scolel Té, being implemented in Mexico. Cost curves are developed for seven different sequestration options considering transaction and implementation costs; information from agricultural production in Chiapas Mexico is used to integrate opportunity costs of two agroforestry practices suggesting that sequestration costs may follow a "U" shape, with an initial reduction due to economies of scale and a subsequent increase caused by high opportunity costs. The widespread implementation of agroforestry options not requiring complete land conversion (e.g. living fences and coffee under shade) might be cost effective strategies not generating high opportunity costs. Results also suggest that payments in the early years of the project and lower transaction costs favour the development of ARPs in the voluntary market especially in marginal rural areas with high discount rates.

Liga Permanente: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0921800909003942

Referencia: Balderas Torres, A., Marchant, R., Lovett, J.C., Smart, J.C.R., Tipper, R. 2010. Analysis of the carbon sequestration costs of afforestation and reforestation agroforestry practices and the use of cost curves to evaluate their potential for implementation of climate change mitigation. Ecological Economics, Volume 69, Issue 3, 15 January 2010, Pages 469-477.

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Qué pasaría si se construye la Villa en el Bajío? (Publicado el 27 de Noviembre 2009, La Jornada Jalisco)

¡Adiós Cuna Alfarera! ¡Adiós Villa Maicera! ¿Adiós Colomitos lejanos?


Ante todo ésta es una pregunta que se refiere a cómo manejamos los recursos naturales cuando están en juego intereses particulares e intereses generales. En este caso me refiero al recurso del agua. Me concentro en el caso del agua sin olvidar que también existen otros recursos valiosos en la zona: el Bosque La Primavera y sus servicios climáticos, de biodiversidad, paisaje, etc. Podemos anticiparnos a lo que podría suceder si miramos a otro ejemplo que ocurrió en la zona metropolitana de Guadalajara hace no mucho tiempo: el caso de Tonalá, la ‘Cuna Alfarera’.

En Tonalá la producción y venta de artesanías han caído en los últimos años, no es un secreto (La Jornada, 6 de Marzo 2009 “Insostenible la situación de artesanos en Tonalá”). La baja en ventas es en parte producto de la competencia con otros productores nacionales e internacionales (principalmente China). ¿Por qué dejaron de ser competitivos los alfareros de Tonalá? Entre otros factores porque ya casi no hay barro en Tonalá. Las ricas minas de barro de San Andrés, el Rosario, Zalatitán y Coyula, fueron vendidas por sus propietarios buscando el beneficio particular para la construcción de fraccionamientos. El crecimiento demográfico en Tonalá fue de 22% anual en los ochentas y 10% anual en los noventas, al pasar de 52,158 habitantes en 1980 a 337,149 en el 2000 (Censo INEGI 2000). Ahora los alfareros deben pagar más por el barro que traen desde Acatic (simplemente por el costo de transporte) o conseguir barro que no es de la misma calidad (Gaceta Universitaria U.de G., 13 de Junio de 2005, “Artesanos en Peligro de Extinción”).

Una materia prima más cara y de menor calidad hace a los alfareros tonaltecas menos competitivos. Vale la pena preguntar: ¿Aquellos que vendieron las minas compensaron a los alfareros por estos costos extra que sus actos generaron? La respuesta es no. En este caso el barro es un producto o mercancía que se comercia entre particulares (vía permisos de explotación de materiales o similar). Al no haber contrato de venta a largo plazo los dueños de las minas podían dejar de vender el barro en cualquier momento, tal como ocurrió. Faltó cooperación entre alfareros para generar un contrato y prever esta situación, y faltó solidaridad entre los dueños de las minas y los alfareros. Unos ganaron, otros (más) siguen perdiendo. El patrimonio cultural local se erosiona.

El caso del agua en el Bajío representa en esencia el mismo problema. Una acción específica que previsiblemente acarreará beneficios y costos que se distribuirán diferenciadamente entre particulares y la sociedad. Sin embargo hay una diferencia sustancial, el caso del agua es distinto al del barro, porque su administración compete al gobierno para velar por el interés público de la sociedad; en nuestro imaginario colectivo vemos el acceso al agua –por lo menos para uso doméstico- más como un derecho que como una mercancía.

Las zonas de infiltración de acuíferos son partes muy frágiles y críticas en el ciclo del agua. En ellas se define la cantidad y la calidad del agua que llega a los acuíferos. El caso del Bajío es emblemático porque por sus características es oficialmente reconocido como ‘Área Estatal de Infiltración Hidrológica’ (Mural 19 de Noviembre 2009, “Tiene Villa mismo problema”). Considerando la situación del acuífero de Tesistán en su conjunto la evaluación de impactos ambientales se vuelve crítica porque la pérdida de zonas de infiltración no solo ocurre en el Bajío sino en todo el Valle de Tesistán.

Zapopan ha dejado de ser la ‘Villa Maicera’ por la misma razón que Tonalá está en su crisis alfarera: el desarrollo inmobiliario desordenado. El crecimiento demográfico en Zapopan fue de 8.3% anual en los ochentas y 4.1% en los noventas al pasar de 389,081 en 1980 a 1’001,021 en el 2000 (Censo INEGI 2000); debido a la urbanización del Valle de Tesistán se espera que la población siga aumentando en esta década y se sigan perdiendo tierras agrícolas. El ritmo de crecimiento de la población en Tonalá y Zapopan rebasa por mucho el promedio de 2% anual que se tuvo a nivel nacional en el mismo periodo.

Además de las consecuencias en la reducción del área de infiltración de agua al acuífero, la menor producción de alimento en Zapopan genera otros impactos. El alimento es traído desde zonas más lejanas, expandiendo la frontera agrícola e indirectamente aumentando la deforestación. Como en el caso del barro, los alimentos serán más caros y probablemente de menor calidad; por ejemplo productos importados con más agroquímicos o incluso transgénicos. Esta dinámica de escasez incrementa el precio de los alimentos impactando en mayor medida a sectores con menores ingresos y nos hace dependientes en cuestión de alimentos. Tampoco esperamos ser compensados por estos costos extras asociados al cambio de uso de suelo. Al igual que las minas de barro de Tonalá las características físicas y climáticas del valle de Tesistán para la producción de maíz son (eran) únicas. Zapopan ‘antes era tierra de elotes y ahora es de lotes’ (H. Ayuntamiento de Zapopan 25 de Febrero 2009, Minuta Sesión Colegiada y Permanente de Ecología).

Para tener una idea de lo que puede pasar en el futuro en el caso del agua, la pregunta de fondo no solamente si se construye la Villa en el Bajío o no, sino: ¿Qué pasará si disminuye la calidad y cantidad de agua que se infiltra en el acuífero de Tesistán? Para contestar la pregunta es necesario evaluar las presiones sobre el acuífero en su conjunto y no solo el impacto ambiental de un proyecto particular. Pero podemos evaluar los escenarios.

Si se infiltra menos agua (y además le extraemos más), entonces habrá menos agua en los pozos, y tendríamos que traerla de fuentes de abasto más lejanas (igual que con el barro y los alimentos); la alternativa es sufrir la escasez de agua ante la demanda de una población creciente y de cara a la incertidumbre climática (podemos ver el caso de la Ciudad de México y el sistema Cutzamala, El Universal 24 de Septiembre 2009 “Cutzamala presenta déficit pese a lluvias”). En caso de que el agua se contaminara, necesitaríamos darle un mayor tratamiento o enfrentar los costos de salud asociados a enfermedades; siendo las poblaciones más vulnerables los niños y ancianos, el ejemplo de contaminación lo tenemos a lo largo del Río Santiago por ejemplo El Salto y Juanacatlán. Al abatirse los niveles freáticos se pueden generar socavones, hundimientos y fracturas como las que se encuentran en Nextipac. Nuevamente tenemos el ejemplo de los hundimientos por abatimiento del nivel freático en la ciudad de México y de cómo estos aumentan el riesgo ante un sismo (Asociación Mexicana de las Ciencias, 18 de Septiembre de 2007 Boletín AMC58/07 “Aprenden Científicos del Sismo de 1985”).

En resumen si se infiltra menos agua (y le extraemos demasiada), o si el agua del acuífero se contamina es previsible que aparezcan más costos: agua más cara, riesgos a la salud, y riesgo patrimonial y a la integridad física de la población. El escenario probable es que estos costos serán asumidos por la sociedad en general y que nos habremos olvidado de las causas que los originaron. Se habrán generado algunos beneficios puntuales en el corto plazo y costos generales en el largo plazo. Precisamente para evitar esta situación el rol del gobierno es velar por el interés general sobre el particular, y el de la sociedad cooperar para alcanzar el bien común. No podemos predecir a cuánto ascenderán los costos ni cuando aparecerán, por eso la prevención de este tipo de riesgos es crucial. Lo que sí es que estamos obligados a realizar los estudios técnicos de una manera objetiva para evaluar si las políticas y proyectos son adecuados o no y tomar las medidas necesarias con base a esa información técnica siempre de una forma precautoria.

Estoy a favor de las acciones que beneficien a los jaliscienses y creo que los Juegos Panamericanos son una gran oportunidad, la cuestión es tanto de forma como de fondo. Como sociedad nos toca participar, respetar la legislación y también vigilar que se respete. La cooperación entre particulares y con el gobierno es fundamental. De parte del sector gubernamental además de seguir la legislación y aplicar las mejores prácticas como lo ha mencionado creo que sería interesante si pusieran sobre la mesa lo siguiente: a nivel municipal concluir y decretar el Programa de Ordenamiento Territorial de Zapopan –y otros municipios-; el Congreso Local podría incluir en la Reglamentación Estatal en Materia de Impacto Ambiental el proceso de consulta pública de los estudios de impacto ambiental antes de su autorización, esto se realiza en los estudios de impacto ambiental de competencia Federal pero aún no en los Estatales; finalmente el titular del Ejecutivo Estatal, la SEMADES y los municipios podrían blindar previa consulta pública las zonas aledañas al Bosque La Primavera y otras Áreas Naturales Protegidas para crear zonas de amortiguamiento bajo la figura de “Zonas de Recuperación Ambiental” haciendo uso de las facultades que les otorga la Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (Artículos 64-A a 64-E). Creo que estas serían muestras contundentes de voluntad política en materia ambiental de parte de nuestras autoridades.

Nos falta mucho por hacer pero aún estamos a tiempo. En los últimos 20 o 30 años el cambio en la identidad regional es claro: Tonalá parece condenada a dejar de ser la ‘Cuna Alfarera’; de igual forma que Zapopan deja de ser la ‘Villa Maicera’. Con el acuífero de Tesistán sobreexplotado además de que tendremos que asumir los costos que probablemente aparecerán en el futuro, los manantiales y el bosque de Los Colomos estarán en riesgo. Conservarlos es un reto para Guadalajara. Parece que los tapatíos nos hemos olvidado de aquellos ‘colomitos lejanos’. Si nos descuidamos en el futuro ya no habrá más ‘ojitos de agua hermanos’. Ojalá me equivoque.

Referencias:
- La Jornada (2009). Insostenible la situación de artesanos en Tonalá. 6 de Marzo de 2009. Cecilia Duran La Jornada. http://www.lajornadajalisco.com.mx/2009/03/06/index.php?section=cultura&article=016n1cul
- Loera, M. E. (2005) Artesanos en Peligro de Extinción. Gaceta Universitaria. 13 de Junio de 2005. Pág 18-19. http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/paginas/394/394-18-19.pdf
- Mural 2009. Tiene Villa mismo problema. Sergio Hernández. Periódico Mural. 19 de Noviembre 2009.
- Zapopan, 2009. Minuta de la Sesión Colegiada y Permanente de Ecología Miércoles 25 de Febrero de 2009. H. Ayuntamiento de Zapopan. http://www.zapopan.gob.mx/transparencia/transparencia07-09/comisiones/Ecologia/2009/Ecologia%20Sesion%20del%2025%20de%20Febrero.pdf
- El Universal 2009a. Cutzamala presenta déficit pese a lluvias. Alberto Cuenca. 24 de Septiembre de 2009. http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/97665.html
- El Universal 2009b. Agua potable pero con metales. Alberto Cuenca. Viernes 23 de Octubre de 2009. http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/98185.html
- AMC, 2007. Aprenden Científicos del Sismo de 1985. Academia Mexicana de las Ciencias. Boletín AMC58/07. 18 de Septiembre de 2007. http://www.comunicacion.amc.edu.mx/comunicados/aprenden-cientificos-del-sismo-del-85/
- INEGI, 2000. Censos de población y vivienda 1980, 1990 y 2000. Censo 2000 del Instituto de Estadística, Geografía en Informática. http://www.municipios.com.mx/jalisco/mexico-14.html

24 Noviembre 2009